El Real Madrid ha decidido tomar una postura firme en las negociaciones con Vinicius, después de meses de incertidumbre sobre su futuro en el club. La última oferta presentada es definitiva, y no habrá ninguna subida ni ronda de negociaciones adicionales.
La postura del club es clara: si Vinicius acepta la oferta, renovará su contrato; si no lo hace, el Madrid considerará una venta este verano para evitar que se quede en su último año de contrato y pueda marcharse de forma gratuita más adelante. El club sigue considerando a Vinicius un futbolista clave y su prioridad es ampliar su contrato.
Sin embargo, el Madrid no está dispuesto a alterar la estructura salarial del vestuario por ningún jugador, incluido Vinicius. La llegada inminente de Diomandé, que puede actuar en ambas bandas, ofrece a Mourinho una alternativa de primer nivel y reduce la dependencia del brasileño.
En este contexto, si Vinicius no acepta la oferta, una suplencia suya dejaría de ser una hipótesis lejana y se convertiría en una posibilidad real si el conflicto contractual continúa. El club ha trasladado al entorno del futbolista que la situación no puede alargarse indefinidamente y que es hora de tomar una decisión.




