El fútbol femenino marroquí está de luto tras el fallecimiento de la joven jugadora Faten Ben Amar El Azizi, quien murió mientras intentaba alcanzar a nado la costa de Ceuta. Su club, el Maghreb Atlético Tetuán (MAT), lamentó que el sueño de Faten 'terminó antes de comenzar', ya que no buscaba fama ni aventura, sino una vida mejor y un futuro que creía que le esperaba al otro lado de la frontera.
Faten es una de las 67 víctimas mortales que, según las autoridades españolas, ha dejado la crisis sin precedentes en la frontera entre Marruecos y Ceuta. Marruecos mantiene un absoluto silencio sobre el número de víctimas, heridos o desaparecidos en territorio marroquí, aunque medios marroquíes hablan de al menos 17 muertos, en su mayoría ahogados en la travesía de Fnideq (Castillejos) a Ceuta.
La frontera recupera progresivamente la normalidad, pero algunas personas se acercan al paso en busca de noticias de sus seres queridos, la mayoría jóvenes y algunos desaparecidos desde hace días. El club de Faten lamenta el 'alto precio' pagado por muchos jóvenes en intentos de migración irregular que convierten 'los sueños en pesadillas' y 'la alegría en lágrimas'.
La tragedia de Faten es un recordatorio de los riesgos y peligros que enfrentan muchos jóvenes en su búsqueda de un futuro mejor. Su muerte ha conmocionado al mundo del fútbol femenino marroquí y ha puesto de relieve la necesidad de encontrar soluciones para prevenir este tipo de tragedias en el futuro.





